La Fe

Definición de Fe, según el diccionario:

Creencia en algo de lo que no se tienen pruebas o evidencias

Confianza en la bondad o en las posibilidades de alguien o algo.

Vimos la definición de fe según el diccionario, y ahora veremos lo que la Biblia nos dice al respecto:

Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

hebreos 11: 1

Y sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que el existe, y que es remunerador de los que le buscan.

hebreos 11: 6

Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios.

efesios 2: 8

También vemos lo que en general la gente piensa respecto a la fe, o las características de ella;

  • Es ciega
  • Es innecesaria
  • No es realista
  • No es productiva
  • No es importante o trascendente
  • Es para los débiles o es de tontos
  • Es para perdedores
  • Es para los religiosos

Nosotros los cristianos sabemos que la Biblia es nuestra guía, nuestro cimiento, la Palabra revelada de Dios, la cual nos marca y muestra el camino, no solo de la redención, sino también la manera en que hemos de vivir la nueva vida redimida.

Es por esto que debemos prestar atención a lo que Su Palabra dice acerca de la fe.

Vimos en los pasajes enunciados, cosas muy interesantes respecto a la fe, como que, tiene que ver con la manera de creer, que es necesaria tenerla para agradar a Dios, que cuando creemos somos remunerados y que, es un conducto que Dios utiliza para que podamos recibir la gracia del perdón de nuestros pecados.

Ese concepto está totalmente alejado de la realidad, pero lamentablemente ha ido creciendo cada vez más en la manera de pensar de la gente en general, pero la Biblia nos revela y dice todo lo contrario.

De hecho vemos lo que Jesús expresa, cuando le preguntan sobre ¿Cuál es el mandamiento más importante?

Y Él dijo: Amarás al Señor Tu Dios con todo Tu corazón, y con toda Tu alma, y con toda Tu mente.

Mateo 21: 37

Vemos la declaración del Señor Jesús que dice que, debemos amar a nuestro Dios con todo nuestro ser y ello involucra todo lo que somos:

  • Mente: Lo cognitivo, o sea el conocimiento, el razonamiento, el intelecto, todo en cuanto sabemos y pensamos.
  • Corazón: Los afectos, los sentimientos
  • Alma: La voluntad, las acciones

Volviendo a nuestro tema, nos podemos dar cuenta que la fe, lejos de ser vacía y ciega, es totalmente «Razonable y debe ser comprendida desde nuestro intelecto«.

Esto nos lleva a entender, Quién es nuestro Dios, lo que ha hecho por nosotros, sus características (atributos) y lo que espera de los que creen en Èl.

Vimos que la fe es necesaria para agradar a Dios y para recibir la gracia de Su perdón y salvación.

La fe cristiana debe ser productiva, es decir debe producir frutos que demuestren la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas.

Santiago nos dice que la fe sin obras es muerta – Santiago 2: 26

El Señor quiere que demos mucho fruto, por eso debemos estar conectados a Él – Juan 15: 5

La realidad es que absolutamente todos los seres humanos (incluidos los no cristianos) vivimos teniendo fe, la cual ejercemos de manera natural cada día en las distintas situaciones o circunstancias cotidianas. Por ejemplo:

  • Creemos que al momento de sentarnos en una silla o en un banco, soportará nuestro peso y no caeremos al piso (puede haber excepciones de mucho peso corporal o demasiado viejo el asiento, pero no es la regla)
  • Cuando el semáforo se pone en color rojo, el conductor se detendrá para que cruce quien tiene el color verde (hay excepciones, pero no es regla)
  • Cuando trabajamos confiamos que recibiremos el pago correspondiente, o si depositamos el dinero en el banco, estará allí para cuando necesitemos utilizarlo (nuevamente hay situaciones excepcionales de que ello no se cumpla, pero otra vez, no es la regla)

Podríamos enumerar otras situaciones de nuestra vida cotidiana, pero estos ejemplos nos permiten ver la importancia que tiene el creer o tener fe de que las cosan funciones para el desarrollo de las distintas actividades ordinarias de la vida.

Con mayor razón entonces podemos ver la importancia de la fe en nuestra vida cristiana:

  • 1- En la existencia de Dios que es soberano, todopoderoso, misericordioso, bueno y que cuida de sus hijos.
  • 2- Saber que nuestra vida está en sus manos y que nada sucederá fuera de su control, incluso, lo que no nos guste o nos asuste. Nada escapa de Èl..
  • 3- Es por ello que es muy importante que creamos en Él y le creamos lo que nos dice en su Palabra.

La fe en Dios debe afectar todas mis cosmovisiones y por ende, mis acciones, ajustándolas a su voluntad.

La fe inicia cuando creo y respondo afirmativamente al mensaje del Evangelio, llamada por los teólogos como «Fe salvífica«.

Luego se va desarrollando para dar lugar al cambio en el comportamiento del cristiano, trayendo frutos que evidencian una nueva vida.

Respecto a los milagros de sanidad o de otro tipo, si bien la Biblia nos muestra muchos ejemplos de ello, la realidad es que esto siempre está sujeto a la voluntad de Dios y del propósito especifico para cada uno de nosotros.

A veces, muchos hemos sufrido cuando se nos dice que no hemos recibido lo que pedimos porque nos falta fe, pero siempre debemos ver los milagros como la Biblia los ve, incluso les llama «Señales» y ellas sirven para validar tanto el mensaje, como el mensajero, mostrando que vienen de parte de Dios.

Jesús en una oportunidad confrontando a los religiosos les dice que si no creen lo que dice, que crean por las señales que hacía – Juan 10: 38

Nicodemo le dijo a Jesús que sabían que venía de parte de Dios, porque nadie podría realizar las señales que hacia, si Dios no estaba con Él – Juan 3: 1-2

No quiero decir que Dios no hace milagros hoy, Dios sigue haciendo milagros cada día, sino que ellos siempre están sujetos a Su voluntad y no a nuestra fe.

Algunas características de la fe bíblica:

Es salvífica (para salvación)

Es un don de Dios, de gracia

Es un acto para los humanos solamente

Es cierta

Se ejercita constantemente

Crece continuamente

Es un anticipo del cielo

Da esperanza

Se da cuando pienso que si creo firmemente y no me rindo, finalmente torceré la voluntad de Dios para recibir lo que pido.

Esto sucede cuando se mal interpreta pasajes que hablan de señales o milagros.

Tengo que recordar que siempre primará la voluntad de Dios sobre la mía. Él me dará lo que considere que es mejor para mi vida, aunque no coincida con mi percepción.

El deposito de mi fe debe ser en Dios, que tiene el poder para hacer todas las cosas y no en la fe en sí misma.

La fe viene de Dios, el es el dador y consumador, por ello mi confianza debe estar arraigada en Él y en su carácter.

Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo puesto delante de Él soportó la cruz, menospreciando la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.

hebreos 12: 2

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