Orgullo vs Humildad

Antes de desarrollar el presente tema, me gustaría dejar en claro que el orgullo del cual estaré hablando, no es esa satisfacción que llega, como consecuencia de un logro alcanzado, ya sea propio, o de algún ser querido, o amigo, y de lo que normalmente decimos «me siento orgulloso de…, o por…», sino del orgullo verdadero y nocivo para el ser humano, y del que Dios nos advierte seriamente en Su Palabra.

Orgullo

Pero Él da mayor gracia. Por eso dice: DIOS RESISTE A LOS SOBERBIOS PERO DA GRACIA A LOS HUMILDES.

Santiago 4: 6

Porque el día del Señor de los ejércitos vendrá contra todo el que es soberbio y altivo, contra todo el que se ha ensalzado, y será abatido.

isaías 2: 12

Significado de orgullo, según el diccionario: Sentimiento de superioridad, causado por la consideración de que lo que se es, se tiene o se hace es muy bueno.

Es importante destacar que dicho sentimiento proviene también, después de una comparación, ya sea con personas o pertenencias.

Algunos sinónimos que nos ayudan a dimensionar mejor el orgullo, son: Altanería, Altivez, Arrogancia, Soberbia, entre otros.

La sociedad hoy en día, a través de la psicología moderna, o de los grandes oradores o motivadores populares, nuevas corrientes o cosmovisiones pos modernistas, han pretendido cambiar el significado, el concepto y el rumbo de lo que el orgullo o la persona orgullosa es, lo han re definido, con el objetivo de establecer un nuevo estereotipo de persona «exitosa», derribando los valores establecidos por Dios, los cuales nuestros antepasados fueron transmitiendo de generación en generación, como por ejemplo, la humildad, la mesura, el respeto, la consideración por el prójimo, la misericordia, la empatía, la compasión, entre muchos otros valores.

¿En qué consiste este nuevo enfoque del orgullo?

Esta nueva corriente, aunque en ocasiones, no lo exprese tan abiertamente, pregona y estimula el orgullo personal como una herramienta indispensable para alcanzar el éxito o cualquier objetivo personal, previamente establecido.

Lo hace estimulando la auto exaltación, auto promocionando todas las buenas cualidades o posesiones que se tengan, como por ejemplo, los logros alcanzados, el conocimiento adquirido, habilidades, apariencia, etc.

Hoy, se es sabio en opinión propia, la cual es subjetiva, es lo que: creo, pienso, o como yo me percibo, sin considerar la opinión de otras personas o desechándolas, si estas contradicen mi visión.

Otro aspecto es que ser exitoso, es no tener miedo, es avasallar a quien compita conmigo, es buscar alcanzar los objetivos, sin considerar el daño colateral que pudiese causarse como consecuencia, en la búsqueda de los mismos (se menosprecia la humildad, o a la persona que no esta dispuesta a imitar este accionar).

Logrado el objetivo, se auto promocionan, y se estimula a otros, como si fuese «la fórmula de éxito» a que sigan sus métodos para que también sean personas exitosas.

Si observamos cuidadosamente los textos citados al inicio del tema, notamos un contraste en la actitud que el Señor tiene para con el soberbio y para con el humilde.

  • Al soberbio, lo resiste. En el pasaje de Santiago, la palabra original griega usada es «Antitasso» (Anti: contra, Tasso: disponer, formar. Es originalmente un término militar, poner en formación de batalla, en contra de. Ese es el verdadero sentido de como el Señor ve al orgullo, o al orgulloso.
  • En el pasaje de Isaías, vemos la misma dinámica, solo que acá el Señor dice que abatirá al altivo. En nuestro caso, como sus hijos, no seremos abatidos, pero podemos ser avergonzados, ya sea que lo haga el Señor directamente, o que permita que otro lo haga.
  • Al humilde, le da gracia. Este concepto lo encontramos a lo largo de la Escrituras e incluso Jesús llamó «Bienaventurados» a los humildes. De hecho la gracia, sabemos que es dar a alguien lo que no merece, y es justamente lo que el Señor nos dio cuando nos hizo sus hijos, luego de creer y responder positivamente al mensaje del Evangelio.

Máximo ejemplo de orgullo

Satanás/Diablo: Quisiera aclarar que los pasajes en los que voy a basarme para este punto, algunos estudiosos no creen que estas profecías estén relacionadas con Satanás, sino que ellos las interpretan solo literalmente y consideran que los únicos destinatarios son las personas referidas en ellas.

Hay otro grupo de estudiosos (es la posición que yo creo) que consideran que al estudiar las profecías en general, como las de Daniel, Ezequiel, Isaías, Jeremías, etc., muchas de ellas tienen doble o triple alcance. Por ejemplo: la profecía sobre el nacimiento de Cristo, que dice: «…He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel» – Isaías 7: 14.

Esta profecía fue dada por el profeta al rey Acaz (rey de Judá), durante un intento de invasión por parte de los arameos. La profecía literal se cumplió en los días de el rey Acaz. El segundo alcance se cumple con el nacimiento de nuestro Señor..

Volviendo a nuestro tema, hay dos profecías que hablan de la caída de Satanás debido a su pecado de Orgullo.

Citaré algunas frases de ambos pasajes, que muestran el pecado y la caída como consecuencia:

Isaías 14: 12-15

«…Cómo has caído del cielo, oh lucero de la mañana…pero tú dijiste en tu corazón: subiré al cielo, por encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono…subiré sobre las alturas de las nubes, me haré semejante al altísimo..»

Profecía contra el rey de Babilonia (literal o primer alcance)

Ezequiel 28: 13-19:

«…Tú, querubín protector de alas desplegadas, yo te puse allí…Perfecto eras en tus caminos desde el día que fuiste creado hasta que la iniquidad se halló en ti…yo, pues, te he expulsado por profano del monte de Dios, y te he eliminado, querubín protector…Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura; corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor»…

Profecía contra el rey de Tiro (literal o primer alcance)

Adán y Eva en Edén:

«…seréis como Dios, conociendo el bien y el mal…cuando la mujer vio…y que era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido…Génesis 3: 1-7.»

Como vemos, se repitió el patrón.

Si pensamos cuidadosamente, el orgullo está en el centro o es el motor principal de todos los demás pecados. Es la motivación de ellos, tiene que ver con el «yo»: quiero, deseo, necesito, me hizo, no quiero, no me dio, etc.

Humildad

Los sacrificios de Dios son el espíritu contrito; al corazón contrito y humillado, oh Dios, no despreciarás.

SALMO 51: 17

Porque así dice el Alto y Sublime que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: Habito en lo alto y santo, y también con el contrito y humilde de espíritu, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los contritos.

ISAÍAS 57: 15

Significado de Humildad, según el diccionario: Dicho de una persona que reconoce sus propios defectos o limitaciones y no presume de sus cualidades.

Hoy en nuestra sociedad, en este concepto de «Exaltación desmedida del hombre» (del ser humano), la humildad no es un bien preciado, de hecho, hoy se toma como un síntoma de debilidad, de ser un perdedor, de no querer o poder alcanzar el éxito, o el reconocimiento, de hecho anula las posibilidades de ello.

Hoy en día, ya no vemos en programas televisivos, o en revistas o redes sociales, que quieran destacar a personas, cuya característica principal es su humildad. Pareciera que hay cierto rechazo a ello, es como si fuese más una cualidad negativa que positiva. Si se promociona la humildad, es muy probable que «ahuyente el éxito». No vende, no es conveniente para el buen, rápido y seguro camino al éxito personal.

La Biblia nos enseña todo lo contrario.

Si observamos los textos referidos, encontramos que:

  • En el primer pasaje vemos que se repite la palabra contrito, esto es triste, con pesar, con dolor. También habla de humillado, vimos que humildad es reconocer los errores o pecados propios. Pero lo más importante es que la persona que viene al Señor en esa condición, no es desechada, ni despreciada, sino todo lo contrario, y ese es el gran consuelo y esperanza para la persona: es recibido por el Señor creador de los cielos y la tierra, tres veces Santo.
  • En el pasaje de Isaías vemos que a pesar de que el Señor es grande y sublime, y que habita en lugares inalcanzables para el ser humano, así también está con el triste y el que es humilde. Lo más importante es que, Él da vida, fuerza, motivación, esperanza, al espíritu y corazón, de todo aquel que se encuentra en esa condición.
  • El soberbio no reconoce sus errores, ni quiere venir a Dios. El piensa que solo la solución a sus problemas, se encuentra en el mismo, en sus aptitudes y actitudes.

Máximo ejemplo de humildad

Nuestro Señor Jesucristo: El Señor dijo de sí mismo:

«…Y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y HALLARÉIS DESCANSO PARA VUESTRAS ALMAS…»

Mateo 11: 29

El Apóstol Pablo hablando de la humillación del Señor dice:

Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Filipenses 2: 5-8

Al observar los pasajes, vemos un patrón de humildad en el Señor, y que muy lejos de ser una cualidad de debilidad, como hoy se trata de enseñar, es todo lo contrario, es una cualidad de una fortaleza increíble.

En el primer pasaje esa fortaleza lleva a ser el refugio, consuelo, esperanza y fortaleza, para aquel cuya vida esta cansada y agobiada, cualquiera sea la situación que le llevó allí. En Cristo encontrará el refrigerio necesario para permanecer firme ante las dificultades de la vida.

En el segundo pasaje, solamente alguien que sea realmente fuerte de carácter , puede y quiere estar dispuesto a auto humillarse, para dar un bien supremo a otra persona: Es es nuestro Señor Jesucristo.

Veamos los niveles de auto humillación de Cristo, para darnos salvación, vida eterna y todo cuanto necesitamos para vivir una vida de obediencia y gozo, que de gloria a Su nombre:

Dios a Hombre
Hombre a Siervo
Siervo a muerte
Muerte de Cruz

Es inimaginable para nosotros, como el Dios soberano, creador de todo, todopoderoso, ilimitado, eterno, santo, y todos sus atributos, se humilla para hacerse hombre, que si bien este es portador de su imagen, no es Dios.

Luego decide en su humanidad, no ser un poderoso, sino se hace siervo.

El servicio de su misión requiere que pague con su vida el costo que tienen que pagar todos los pecadores: Su propia vida.

Recordemos que el Señor había dicho: El alma que pecare, esa morirá (Ezequiel 18: 20).

Jesús «nunca pecó», pero tomo el lugar de los que si pecaron.

Finalmente la muerte de cruz, era la más dolorosa y humillante para una persona, tal es así, que estaba reservada solamente para los peores malhechores o traidores a la patria y revolucionarios. De hecho ningún ciudadano romano podía ser condenado a la muerte de cruz,

Es en virtud de todo esto que la actitud de humildad del Señor, es una actitud sumamente valiente.

La Biblia nos manda a no tener mayor percepción de nuestro valor del que debemos tener (tampoco dice que nos veamos sin ningún valor, ya que somos imagen de Dios y el E. Santo mora en nosotros), y nos manda a tratar a los demás como superiores a nosotros mismos. Nos manda a servir y amar a las personas.

El poder llevar a cabo semejante tarea, requiere humildad, pero también fortaleza, como la mostrada por el Señor Jesús, y solo con el poder del Espíritu Santo, podemos ser capaces de realizarla de manera correcta y bíblica.

  • Debemos tener mucho cuidado de no irnos al extremo, y tener una actitud de derrotado o considerarnos sin valor, o vivir como fracasados, tristes, pensando que estamos viviendo en humildad, esto no es bíblico.

Evaluando y corrigiendo mi actitud

  • ¿Qué concepto tengo de mí y de mis capacidades?
  • ¿Cómo me siento cuando logro mis objetivos?
  • ¿Cómo me siento al recibir o no reconocimiento?
  • ¿Cuál es mi percepción y valoración de los demás?
  • ¿Reconozco cualidades en otros? ¿Cómo me afecta?
  • ¿Cómo manejos los fracasos o frustraciones?
  • ¿Qué tan importante es el qué dirán para mí? ¿Cómo me afecta?

Las respuestas a estas preguntas, me ayudarán a conocer mi orgullo y humildad, y también hacía que lado se inclina mi tendencia.

Recordemos los máximos ejemplos tanto de orgullo (para no imitar), como de humildad (imitar), y cuál es el que queremos seguir.

Si queremos parecernos a Cristo, comencemos por imitar su actitud

2 comentarios sobre “Orgullo vs Humildad

  1. Es un excelente tema y muy necesario para aprender a afrontar la sociedad que hoy en día nos toca vivir. Que el Señor nos ayude y su Espíritu Santo nos de las fuerzas para ser dignos imitadores de Cristo aprendiendo de Él viviendo en humildad🙏❤️

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