El Gozo Cristiano

Quiero expresar un agradecimiento especial a mi querido hermano Ariel Heredia, autor del presente tema. Una verdadera bendición su aporte al sitio.

Regocíjense en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocíjense!
Filipenses 4:4

Estén siempre gozosos.
1 Tesalonicenses 5:16

“En busca de la felicidad” es una película muy conocida e inspiradora que cuenta la historia real de Chris Gardner, un hombre de familia que busca que su vida mejore, sin embargo, tiene que pasar una serie de adversidades y vicisitudes realmente complejas, en las que se vio inclusive sin hogar teniendo a su hijo con él, finalmente logra conseguir el trabajo de sus sueños que le da un giro radical a su vida.

Al ver historias como estas nos sentimos identificados porque reconocemos lo difícil que es vivir en esta tierra, y lo complicado que es encontrar gozo y felicidad en medio de tanto caos. Al igual que Chris Gardner, es posible que tú también estés en busca de la felicidad, pero no cualquier felicidad, sino la felicidad verdadera y duradera.

Esta clase de alegría no se encuentra en la posesión de bienes materiales o en los logros personales, ya que estas cosas proporcionan una felicidad temporal y finalmente no nos satisfacen plenamente. El verdadero gozo se encuentra en Dios, y es una alegría que no depende de las circunstancias que podamos vivir.

Cuando vamos a la Biblia nos sorprende la cantidad innumerable de versículos que hablan acerca del gozo y la alegría. Muy lejos de lo que muchos piensan, Dios es un Dios alegre y Él quiere compartir su gozo con nosotros.

La imagen que nos suelen vender de Dios es la de uno que está siempre amargado, serio y enojado con sus criaturas, sin embargo, el Dios de la Biblia es un Dios feliz y gozoso, y que ordena a sus hijos que a que estén alegres. 

A decir verdad, nos cuesta estar gozosos siempre. Debo admitir que cuando evalúo mi vida veo poca presencia de gozo en ella. Muchas veces se debe a las dificultades y preocupaciones de la vida, pero el cristiano debería ser la persona más feliz del mundo. Al decir esto no quiero sonar exagerado, pero al ver lo que la Biblia nos dice referente al gozo no se puede decir menos que eso.

Los salmos contienen frases como “en tu presencia hay plenitud de gozo”, “Tú diste alegría a mi corazón”, “Me alegraré y me regocijaré en ti”, “alégrense todos los que en ti confían” etc. (Salmos 16:11; 4:7; 9:2; 5:11). Cuando llegamos al Nuevo Testamento encontramos mandatos a estar alegres: “Regocíjense en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocíjense!”, “Estén siempre gozosos” (Filipenses 4:4; 1 Tesalonicenses 5:16). 

Los hijos de Dios tenemos motivos más que suficientes para estar siempre gozosos. Uno de esos motivos es la salvación. El mensaje del evangelio son “nuevas de gran gozo” (Lucas 2:10). No debería haber algo que nos cause más alegría que el saber que nuestros pecados fueron perdonados, que nuestra culpa fue quitada, que no hay condenación para los que están en Cristo, que ahora tenemos vida eterna. Es en esta salvación que nosotros nos alegramos (1 Pedro 1:6a).

De igual modo, el mismo hecho de que ahora tenemos comunión con Dios es un motivo de gozo. No hay nada mejor que estar en la presencia de Dios, en la cual hay “plenitud de gozo” (Salmos 16:11). 

No obstante, en la Biblia vemos algo que  nos resulta extraño, y es que debemos estar gozosos aún en medio de circunstancias adversas. Santiago dice “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas” (1:2), y el apóstol Pedro nos exhorta a gozarnos en medio de las pruebas, sobre todo la persecución, por ser hechos partícipes en los padecimientos de Cristo (1 Pedro 4:13).

El mismo Jesús dice que los que son perseguidos son bienaventurados, y que deben gozarse y alegrarse porque su galardón es grande en los cielos (Mateo 5:11-12). Parece paradójico pensar que el gozo puede coexistir con el sufrimiento, sin embargo, el cristiano puede experimentar el gozo del Señor aún en la peor de las circunstancias.

Un ejemplo claro de esto es el apóstol Pablo. En su carta a los filipenses, conocida como la epístola del gozo, él ordena a sus lectores que se regocijen en el Señor siempre, y dice en varias ocasiones que él mismo estaba gozoso, sin embargo, cuando observamos las circunstancias de Pablo nos damos cuenta que no eran para nada favorables ni agradables. 

Pablo estaba en la cárcel a causa de Cristo, y no solo esto, sino que estaba consciente de que podía enfrentar un posible martirio (Filipenses 2:17). 

Esta clase de alegría no puede ser producida por nada en este mundo, sino por Dios mismo. El gozo es una de las virtudes cristianas, pertenece al fruto del Espíritu (Gálatas 5:22). Solo aquellos cuyas vidas han sido transformadas por la gracia de Dios pueden mostrar esta clase de gozo que no depende de las circunstancias. 

Una persona santa, que es dirigida y controlada por el Espíritu Santo, es alguien alegre y feliz. Esto muchas veces podría parecernos extraño, ya que asociamos la santidad con la seriedad y severidad, sin embargo el gozo es un distintivo de un verdadero cristiano. 

El gozo es un fruto, pero también es un deber. Dios no se agrada cuando sus hijos viven vidas amargadas y gobernadas por la tristeza. Él desea que estemos gozosos y que ese gozo sea evidente a los demás. 

Un himno cristiano muy conocido dice “Solo Dios hace al hombre feliz, solo Dios hace al hombre feliz. La vida es nada, todo se acaba, solo Dios hace al  hombre feliz”. La fuente del verdadero gozo es Dios mismo y Él es el que nos da la verdadera alegría para que la mostremos a otros. Así que cristiano, alégrate y gózate en el Señor (Salmos 118:24).

2 comentarios sobre “El Gozo Cristiano

  1. Exelente!!El gozo que experimentamos en el Señor,sobrepasa a cualquier alegría momentánea, Nos recuerda que somos salvos,nos hace sentir la presencia de Dios en cualquier circunstancia y nos mantiene alejados de la desesperanza,y se relaciona estrechamente con los demás frutos del Espíritu,.

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    1. Así es una gran verdad, muchas veces no nos proponemos de manera intencional de aplicarlo. El desafío ahora es procurar llevarlo a la práctica. Me gusta mucho la exposición de Ariel! Gracias Martita por tus comentarios. Abrazo y bendiciones!

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