Entonces Jesús les decía a los judíos que habían creído en Él; Si vosotros permanecéis en mí palabra, verdaderamente sois mis discípulos «Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres».
Juan 8: 31-32
Jesús les dijo: Yo soy el camino. la verdad, y la vida; nadie viene al padre sino por mi.
Juan 14: 6
En estos tiempos del pos-modernismo, se nos dice de manera repetitiva e incluso autoritaria, que no hay o no existe «un absoluto», que todo es relativo, incluso que lo que para algunos es verdadero, no necesariamente los es para otros.
Es por esa razón que en la actualidad se producen conflictos difíciles de resolver, porque dos partes que se encuentran enfrentadas, opuestas en sus conceptos de verdad, ¿Cómo determinar quién tiene la razón?
La única manera de saber y resolver justamente esa discrepancia, es que la verdad sea externa a ambas partes y sobre todo «objetiva», que pueda mediar y resolver, sin estar comprometida o afectada por intereses subjetivos.
La corriente actual, trata de redefinir el significado de verdad y de todo lo que es correcto, y es en este escenario que tienen cabidas las distintas ideologías basadas en mentiras y subjetividades, como por ejemplo:
- La ideología de género, que dice que cada uno es lo que siente ser, o como se percibe, y no solo eso, sino que pretende que los demás la entienden y acepten, casi de manera obligatoria (hay leyes que lamentablemente avalan esto).
- Otra corriente ideológica, pregona que siempre debe hacerse lo que dictamina el corazón o los sentimientos, con la finalidad de alcanzar la felicidad, sin importar si es correcto o no, o si afecta a otros, y siempre es subjetiva.
- Hay otra falsedad que dice: Todas las religiones conducen a un mismo Dios, no importa lo que se crea, de todas maneras el destino final es el mismo para todos, por lo que lo importante es creer en algo que me haga sentir bien.
- Otros dicen que todos somos hijos de Dios, por ello, no importa como vivamos, al final todos somos hijos.
Según vemos en la Biblia, todos esos credos o conceptos, son falsos, y no representan la verdad que el Señor nos ha revelado.
Verdad, Mentira, significados
Verdad: Es todo aquello que corresponde con la realidad
Mentira: Es aquello que no corresponde con la realidad, es opuesto o diferente a la verdad.
Analizando la Verdad
Si analizamos los pasajes expuestos, podemos extraer varios conceptos importantes, como por ejemplo:
- Lo primero que vemos es que el conocimiento de la verdad, viene como resultado del estudio de la Palabra de Dios, pero no es solo eso, sino que hay que permanecer en ella, lo cual significa, pasar tiempo en su estudio, escudriñarla, meditar en ella y llevarla a la práctica en todos los asuntos del diario vivir. Eso es permanecer en su Palabra. Para los judíos que que estaban escuchando las palabras del Señor, en su contexto cultural y social, sabían que conocer significaba, no solo algo cognitivo y teórico, sino que también era pasar tiempo de interacción con ello, o sea llevarlo a la práctica mediante la interacción.
- Lo segundo que observamos es que si hay conocimiento e interacción con la Palabra de Dios, ello es un termómetro que nos confirma a nosotros mismos, que nos interesa conocer a Dios, a su voluntad, y esas son características de un discípulo del Señor.
- Tercero vemos que el punto más importante de todo el proceso es que «Conoceremos la Verdad, o sea a Jesucristo mismo y eso nos hace libres«
La verdad no es una idea, una convicción o una cosmovisión. No es abstracta, sino que es una persona, es Jesucristo.
¿De qué nos hace libres Jesucristo?
- Primero y principal, porque tiene un impacto eterno, de la culpa y la condenación que trae el pecado.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino al espíritu.
romanos 8: 1
- segundo, del poder del pecado, que esclaviza a todo aquel que no está en Cristo. En el Señor se nos ha dado la libertad de pecar o no pecar.
¿No sabéis que cuando os presentáis a alguno como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, ya sea del pecado para muerte, o de la obediencia para justicia?
Romanos 6: 16
- Tercero, no solo nos rescata de la muerte eterna, como dice el pasaje anterior, sino que nos da una nueva vida que tendrá un impacto eterno, a pesar de que habremos de morir fisicamente.
Jesús dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?
juan 11: 25-26
Analizando la mentira
Si analizamos cuidadosamente la mentira o los conceptos derivados de ella, nos daremos cuenta que siempre hay incluido una pequeña cuota de verdad, por ejemplo:
Cuando Adán y Eva pecaron después del engaño de la serpiente, encontramos que le dijo a Eva, que Dios le había dicho que no debían comer de ningún fruto del huerto, porque conocerían el bien y el mal y eso los haría igual a Dios – Génesis 3
La cuota de verdad fue que Dios sí había dicho algo, pero totalmente diferente, y era que no comieran solo de un fruto específico.
Otro dato fraudulento que dijo fue que, cuando comieran conocerían el bien y el mal, cuando tendría que haber dicho: Conocerán el mal, ya que el bien ya lo conocían, y lo disfrutaban cada día en el huerto, junto con la presencia del Señor.
Como vemos la mentira para ser creíble, contiene una pizca de verdad, la cual la hace lucir atractiva, pero esconde el oscuro y doloroso final, y las consecuencias que vendrán, luego de creerla.
La Biblia nos dice que todo hombre es mentiroso (Salmo 116, Romanos 3), por ende, tenemos una tendencia natural a mentir, creer en la mentira, y en muchos casos a vivir en ella, o sea, vivir en una falsa realidad, en una vida hipócrita o de doble moral, por citar algunos ejemplos.
La mentira tiene un padre, la Biblia nos dice que es el Diablo. No solo eso, el Señor Jesús dice que su esencia misma es la mentira, y que todo el que quiere creer y vivir en la mentira, rechazando la verdad, es su hijo.
Sois de vuestro padre el diablo y queréis hacer los deseos de vuestro padre. Él fue un homicida desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira. Pero porque yo digo la verdad, no me creéis.
Juan 8: 44-45
Falsedades sobre la verdad y la mentira
Verdad
- Siempre es cruel y dolorosa, por ello es preferible no decirla
- Una verdad a medias, es una verdad
- La verdad siempre hace daño
Mentira
- Hay mentiras piadosas, o mentiras blancas, o benévolas
- Hay mentiras pequeñas
- Hay mentiras buenas o con buena intención
¿Cómo conocer la verdad?
Este es el primer y fundamental paso que se debe dar en función de saber lo que la Verdad es, y tiene que ver con el área cognitiva, la cual nos llevara a los otros pasos, pero sin este conocimiento, no podremos continuar correctamente en el camino de la verdad.
Debemos conocer a la persona de Jesucristo, Él es la verdad, luego conocer la verdad revelada en su Palabra, para poder distinguir entre ésta y la mentira, lo cual nos llevará a saber y distinguir lo correcto de lo incorrecto.
¿Cómo amar la Verdad?
Esto tiene que ver con el área afectiva, debemos amar al Señor, y como resultado amaremos su Palabra, su voluntad y sus propósitos para obedecerlos y hacerlos nuestros también. Conocemos de manera correcta, Amamos de manera correcta, y esto nos guiará al tercer paso.
¿Cómo vivir la verdad?
Este último paso es muy importante porque tiene que ver con el cambio de vida, y tiene que ver con el área volitiva, con nuestra voluntad, con las acciones, porque ellas son las que determinan nuestro comportamiento.
Se dice popularmente, que las acciones definen lo que un individuo es, que son la parte visible de lo que esta en el interior de la persona, pero no debemos olvidar que las acciones de una persona, son el resultado de lo que cree y ama.
Pues como piensa dentro de sí, así es.
proverbios 23: 7 (a)
¿Cómo estoy conociendo, amando y viviendo la Verdad?
