La Inseguridad, La Inferioridad, y La Baja Autoestima.

Mediante el transcurso de los años, se han ido desarrollando diversas cosmovisiones e ideologías como resultado de la comercialización, la fama, el éxito, el dinero, la imagen, y que moldea todo lo relacionado respecto a como el Hombre y La mujer modernos deben pensar, lucir y actuar, en la sociedad actual. Modelos a seguir.

Se han ido forjando estereotipos que otorgan una alta valoración a aquellas personas que son exitosas, o bellas, o populares, las cuales se toman como referencia y ejemplos a imitar y alcanzar, con el fin de poder también ser aceptado y visto de la misma manera.

El problema es que cuando alguien no puede alcanzar o encuadrarse en ese estereotipo, comienza a experimentar:

Inseguridad

Inferioridad

Baja Autoestima

En realidad la inseguridad y la inferioridad son sentimientos que llevan a que la persona padezca de una baja autoestima. Siente que no vale nada.

Significado

Autoestima
Es el valor que cada persona se asigna a sí misma.

Autoimagen
Es como cada persona se ve o se percibe.

Como hemos expresado anteriormente, el problema es cuando el valor y la imagen del individuo, no coincide con los deseos personales o los estándares establecidos por la sociedad en general y o un grupo en particular (social, familiar, laboral, étnico).

La valoración no correcta puede producir sentimientos incorrectos opuestos, como la baja autoestima, el orgullo o la arrogancia.

Tener una autoestima no correcta pudiera producir:

  • Basar el valor en: logros personales, apariencia, estatus social, títulos académicos, recursos financieros o posesiones materiales.
  • Creer que el valor humano no es intrínseco en si mismo, sino que proviene de cosas externas al individuo.
  • Personas orgullosas, egoístas.
  • No tener en cuenta el pecado y la separación de Dios.

Retomando el tema de la inseguridad, la misma viene como resultado de sentir que nuestro valor no esta a la altura de mis expectativas o la de los demás.

Ello afecta, y en muchos casos modifica, la manera de pensar, actuar y por consecuencia de vivir, y también en la forma en que nos mostramos a otros.

Una valoración y visión personal correcta requiere

01


Aceptar la verdadera condición

02


Dejar de querer el centro del universo

03


Ser redimido y restaurado por Dios

04


Trabajar más en el hombre interior

Esta condición de baja autoestima puede llevar a diversos problemas, como por ejemplo: físicos, tener un concepto erróneo de Dios, de Su Palabra, centrar todo en los logros y en consecuencia hace que la persona se transforme en altamente competitiva, o agresiva, a estar siempre a la defensiva, irascible, afectando así todas sus relaciones.

Por ejemplo vemos:

  • Padres críticos que avergüenzan a sus hijos, los comparan entre ellos o con los de alguien más, los menoscaban, no dan o demuestran cariño, y son severos.
  • Padres perfeccionistas que enseñan como prioridad, alcanzar y apreciar los valores externos, como la belleza, el dinero, el estatus, como objetivos a alcanzar.

Lo que Dios dice, acerca de la valoración verdadera y correcta:

  1. El ser humano fue creado (tiene, es portador) a la imagen de Dios.
    (Génesis 1)
  2. Es la corona de la creación. (Salmo 8:3–8)
  3. Cristo tomó forma humana.
    (Filipenses 2:7-9, Juan 1:14)
  4. Cristo pagó por el ser humano. (Romanos 5:8–11)
  5. El Espíritu Santo vive en humanos redimidos.
    (1 Corintios 3:16)
  6. Somos llamados «Luz» y «Sal» del mundo.
    (Mateo 5:13–14)
  7. Los ángeles nos cuidan y ministran.
    (Hebreos 1:13–14)

La inseguridad, generalmente lleva al orgullo, pero la Biblia nos enseña y manda a ser humildes.
(Efesios 4:1–3)

¿Cómo ponerlo en práctica?

  • Auto evaluación apropiada.
  • Libre de sentirse importante.
  • No verse por encima de otros.
  • Ver y reconocer la propia condición humana (pecamos).

La Biblia nos dice que luego de pecar, Adán y Eva, sintieron vergüenza, miedo y se escondieron de la presencia de Dios. Cuando el Señor los confrontó, ellos se justificaron y culparon a alguien más (Génesis 3).

El problema con los sentimientos expresados en el párrafo anterior, es que llevan a otras situaciones, sentimientos y acciones que en lugar de ayudar, terminan empeorando a las personas y a sus acciones. Por ejemplo:

  • Vergüenza: Muchas veces lleva a mentir para cubrirla. Se evita tomar riesgos y a participar, limitando así las relaciones y la convivencia.
  • Aislamiento: Lleva a esconderse a fin de sentirse protegido. Esto pudiera hacerse por medio de actividades o hobbies, en el trabajo o en el entretenimiento.
  • Miedo a ser abandonado, defraudado, o al futuro. A ser vistos como en realidad somos. Al fracaso, al rechazo.
  • Justificación: Como mecanismo de defensa, y lleva a discutir, no reconocer, ser irascible, y no enfrentamos ni nos hacemos cargo del problema, o la realidad de lo que somos y hacemos.

La buena noticia del Evangelio viene después de entender la verdadera valoración del hombre, que fue creado a la imagen de Dios, y que a pesar de que la misma fue afectada y distorsionada por el pecado, Su imagen sigue en la persona.

También dijimos que al estar afectados por el pecado, es que primeramente debemos venir a Dios, confesar y arrepentirnos de nuestros pecados, recibiendo de Él, el perdón y la redención por medio de la fe, en el sacrificio de nuestro Señor Jesucristo.

Es entonces que verdaderamente podremos conocer, creer y vivir el verdadero «valor» que tenemos, lo cual permitirá que podamos vivir confiados y en la libertad que Dios nos da.

La Respuesta de la Biblia a la inseguridad, inferioridad y baja autoestima

Es en virtud de saber que nuestro verdadero valor es dado por Dios, y que siendo sus hijos, somos aceptos en Cristo, entonces no debemos comportarnos por el que dirán o por la aprobación de los demás, sino de manera correcta y segura.




Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados), y con Él nos resucitó, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús, a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de su gracia por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.
Efesios 2:4–7

Si habéis, pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra De Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, nuestra vida, sea manifestado, entonces vosotros también seréis manifestados con Él en gloria.
Colosenses 3:1–4

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