En Busca de Valor

Si eres como yo, lo más probable es que en algún momento de tu vida has puesto tu valor como persona en cosas que no pueden plenamente satisfacer tu corazón, puede haber sido tu estatus social, el trabajo que ejerces, posesiones materiales o incluso en lo que otros piensan de ti.

En lo personal, es fácil para mi basar mi valor en cosas materiales y opiniones de otros. Fácilmente olvido de cuál es mi valor como hijo de Dios, y empiezo a depender del mundo para satisfacer el anhelo de mi alma.

Si has estado luchando por encontrar o conocer tu valor como hijo(a) de Dios, quiero invitarte a descansar en el Señor, a conocerlo más y mientras lees, descubrir la completa satisfacción que solo podremos encontrar en Él.

El principio

Como personas, todos anhelamos ser felices, todos queremos tener amigos que disfruten de nuestra amistad, queremos tener una familia que anhele pasar tiempo con nosotros y que nos amen a pesar de nuestras fallas. Todos deseamos tener una pareja perfecta, un trabajo que nos haga sentir realizado, y posesiones materiales que sean dignas de nuestro valor. Queremos compararnos con los demás y siempre salir ganando, como si nuestro valor fuera un tipo de competencia de la cual no hay otra opción más que ser el mejor. 

Vivimos en una sociedad que nos enseña a anhelar estas cosas y no descansar hasta obtenerlas y si llegamos a obtenerlas, no parar.

Somos enseñados a buscar un tesoro que nunca podrá ser encontrado. El buscar nuestro valor en las cosas de este mundo es un tesoro sin mapa, sin guía y sin oro. Es la búsqueda de algo inalcanzable, un deseo vacío que nos deja anhelando más, mientras nuestras manos están llenas.

A trabajar

Mi intención no es ser legalista. Reconozco que El Señor en Su misericordia nos bendice mucho más de lo que merecemos. Nos ha dado salud, familia que nos ama, amigos, habilidades especiales para poder trabajar, un hogar donde descansar y pasar tiempo con seres queridos, y muchas otras bendiciones que reflejan Su cuidado sobre nosotros.

Pero, muchas veces caemos en el error de buscar nuestro valor y satisfacción en cosas temporales y no en el Dios infinito, que nos ama a pesar de lo podamos llegar a tener en la tierra.

Pero, ¿Cómo podemos cambiar?

El Señor ha sido muy paciente conmigo y lo sigue siendo. Vez tras vez, veo Su mano de compasión guiándome con paciencia de vuelta hacía El. Yo reconozco que hay áreas en mi vida donde soy débil, donde batallo para verdaderamente creer que el Señor es más que suficiente para mí. Hay momentos donde la opinión de alguien sobre mí, vale más que la opinión de Dios, hay momentos donde deseo obtener las cosas que yo quiero y no esperar en Dios, porque pienso que si la obtuviera, sería muy feliz y por fin mi satisfacción seria completa.

Lo más probable es que tu también tienes tus debilidades, quizás te sientes agotado y estas luchando con áreas en tu vida donde te sientes fracasado por no tener valor que el mundo ha dicho que debes tener, o quizás con orgullo por pensar que eres más de lo que verdaderamente eres.

Pero es aquí donde el Señor nos busca, nos limpia con Su Palabra y restaura nuestra ser. El Señor no nos dejará en donde estamos.

Me darás a conocer la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra, deleites para siempre.
Salmo 16:11

En muchas ocasiones este Salmo ha traído paz a mi corazón. “En tu presencia hay plenitud de gozo.” El Rey David (quien escribe el Salmo) había tenido todo lo que su corazón humanamente había anhelado; riquezas, mujeres, poder, estatus social y un reino que lo amaba. Si hay alguien que podría haber dicho “lo logré ” fue Él.

Para muchos de nosotros esto parecería una bendición, pero muchas de estas cosas causaron que el salmista pecara múltiples veces en contra de Dios. Su corazón lo engañó, pero al escribir las palabras de este Salmo, vemos a un David que anhelaba algo mayor de lo que este mundo podía ofrecerle, y es aquí donde se presenta delante de Dios, y le pide al Señor, que sacie su corazón vació. El entendió que en el único lugar donde podría obtener plenitud de gozo era en la presencia de Dios y que esté gozo no sería uno similar al que el mundo ofrece, sino un gozo pleno, perfecto, y que no busca ningún tipo de satisfacción fuera de la que Dios puede proveer.

Igual que David, podemos descansar en el Señor, sabiendo que en Su presencia nosotros podremos encontrar reposo para nuestro corazón insatisfecho, y un gozo que elimina todo deseo de anhelo que cualquier otra cosa pueda ofrecer.

“En tu diestra, (hay) deleites para siempre.” La ultima parte del Salmo “para siempre” también puede significar “sin limite” o “sin fin”. El Salmista esta diciendo que en El Señor podemos encontrar un deleite que no tiene fin.

Esto nos lleva a depender del Señor para poder en Él, encontrar nuestro más profundo anhelo. A la diestra del Señor podemos acudir cuando nos sentimos vacíos, sin valor y sin fuerzas. Cuando nuestro corazón busque amar las cosas del mundo más que a Dios y cuando anhelemos la aprobación de otros más que la aprobación de Dios, podremos recordar que el Señor nos puede dar un gozo mayor y único, lo cual el mundo no puede ofrecer.

Cuando nos encontremos con el peso de buscar nuestro valor en cosas “fuera de Dios”, podremos refugiarnos a Su diestra, donde nuestros corazones encontrarán deleites que nunca tendrán fin.

Para los que estamos en Cristo, el anhelo de ser aprobados por el mundo ha llegado a su fin. Para el cristiano, el buscar su valor en cosas, personas o posesiones ha muerto. Nuestro corazón puede reposar porque nuestro alma tiene un nuevo Señor.

Dicho en las palabras de Pablo, inspiradas por el Espíritu Santo:

Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo De Dios, el cual me amó se entregó a sí mismo por mí.
Gálatas 2:20

Un nuevo comienzo

Mi deseo y oración es que puedas encontrar tu valor única y completamente en El Señor. Que Él y Su palabra sean más que suficiente para tu corazón. Recuerda que podemos acudir a Él cuando nuestra alma este cargada, sabiendo que Él nunca nos dejará sin sustento.

Descansa, el buen Pastor será tu gozo y deleite.

El Señor es mi pastor, nada me faltará. En lugares de verdes pastos me hace descansar; junto a aguas de reposo me conduce. El restaura mi alma; me guía por senderos de justicia, por amor de su nombre.

Salmo 23:13

Deja un comentario